KUNDALINI
La Diosa Kundalini, según la tradición hindú, es una serpiente que duerme, enrollada tres vueltas y media alrededor del primer chakra. Descansa en la base del Muladhara hasta que el hombre comienza el proceso de iluminación. Entonces despierta y comienza a subir a través de los chakras para llegar a Shahasrara, el séptimo, despertando los demás en su camino.

Al término del recorrido ese ser ha logrado iluminarse. Este recorrido pasa a través de Sushumna y de Ida y Pingala. Estas corrientes energéticas van dibujando figuras de ochos a lo largo de su ascensión.
En la tradición hindú los nadis son alrededor de 350.000. Los más importantes son 14 que tienen relación directa con los 14 meridianos .
Al subir la Diosa a través de los chakras permite experimentar estados de conciencia más elevados.
Esta experiencia es única para cada ser, pero es descripta como haber alcanzado gran lucidez, mayor entendimiento, pureza corporal, extrema felicidad, estados de éxtasis.
Esta Diosa alquimiza, en su camino, todo lo que ya no sirve. En realidad, ella es un arquetipo de la poderosa fuerza de iluminación.
El caduceo representa el recorrido de los chakras y los nadis que parten del primer chakra hasta llegar a las alas de la fuerza iluminadora.

